Buscando la equipación perfecta para el Verano.
El verano es la época
por excelencia para disfrutar de nuestra moto. En líneas
generales, es más agradable para conducir que
el invierno, pero a veces el calor puede ser sofocante
y desagradable. Y, lo que es peor, peligroso.
El sol
y el buen tiempo, no cabe duda, animan a cualquiera
a montar en moto, incluso a aquellos/as que normalmente
las ignoran o incluso las desprecian. Por ello, el nivel
de equipación que se ve en los motoristas es
mucho menor que la media del invierno. No obstante,
y aunque mucho parezcan ignorarlo, el asfalto está
igual de duro en invierno que en verano...
Eso sí, hay que reconocer que, con frío,
la equipación cumple unas funciones térmicas,
mientras que en verano todo lo que llevas llegan a molestar
por el calor. Conclusión: hemos de encontrar
prendas que nos protejan, pero que al tiempo nos dejen
transpirar. Si las prendas que llevamos (cazadora de
cuero, etc.) no dejan ‘respirar’ bien la
piel, puede ocurrirnos lo que en deporte se llama ‘golpe
de calor’. Esto es que si la temperatura del cuerpo
sobrepasa un limite, sufriremos mareos e incluso podemos
perder la consciencia.
El
problema y soluciones
No debemos olvidar que el verano es una estación
traicionera. Por la mañana hace fresco, después
hace calor, pero de repente el cielo se nubla, el sol
desaparece y empieza a llover. Las tormentas de verano
son muy frecuentes. Por eso, es la época más
difícil para elegir el equipamiento que debes
usar ¿la cazadora de Gore Tex con refuerzos?
Sí, me protege del agua y frío, pero con
el buen tiempo empiezo a sudar y es incómoda.
¿Una ligerita cazadora con protecciones? ¡Jolín,
quita, que el otro día, por la noche, empezó
a hacer un frío que parecía que habíamos
vuelto a diciembre!
Luego
está claro que tenemos un problema: si llevamos
una de invierno, pasaremos calor. Y si llevamos una
de verano, lo más posible es que pasemos frío
y, sobre todo, que nos mojemos en el momento más
inesperado.
Por supuesto,
no es cuestión de llevar encima toda la guardarropía
para elegir la más adecuada en cada momento.
Entonces... ¿cuál es la solución?
Se llama modulabilidad ¿Y que es eso? Pues la
posibilidad que tienen algunas prendas de poder montar
y desmontar partes, y a las que se pueda añadir
o quitar elementos según vayamos necesitándolos.
El mejor
ejemplo son las cazadoras desmontables. Tienen las mangas
y forros desmontables por cremalleras.
Otra
característica que debemos buscar en las cazadoras
es la ventilación regulable. Algunas cuentan
con diferentes aberturas estratégicamente colocadas
en distintos sitios (axilas, laterales, espalda, etc.)
que se pueden abrir o cerrar.
De este
modo, podemos, por ejemplo, tener todas cerradas al
salir por la mañana a clase o al trabajo. Al
volver al mediodía, cuando la temperatura seguro
que es alta, abrimos todas (o las que más nos
convengan). Con este simple detalle de diseño,
os aseguro que una cazadora gana en polivalencia como
no te puedes hacer idea... ¡hasta que lo pruebas!
Y más...
Últimamente, ha proliferado el desarrollo de
prendas de motorista específicas para el verano.
Así, por ejemplo, BMW tiene la línea Air
Flow, con prendas que incorporan piezas de rejilla semimetálica
por la que pasa el aire, pero que son muy resistentes
en caso de caída. Ahí podemos encontrar
desde cómodas botas hasta guantes cortos.
Como
casco, sin duda, lo mejor es usar un modelo modular.
Así se llaman a los cascos cuyo frontal es abatible.
Por lo que si lo abrimos es como si llevásemos
un ‘jet’ y si lo cerramos en la carretera
o en caso de lluvia, es un integral.
Con estos
consejos, seguro que este verano podrás montar
en tu flamante moto fresco… y también seguro.